By María Lara

En el tiempo de confinamiento se ha observado un aumento del consumo de ciertas sustancias como el alcohol y otras conductas adictivas como el juego. En este momento quisiera hacer especial mención al juego patológico. El permanecer tanto tiempo en casa, supone una barrera para abandonar tal conducta o para mantenerse sin hacerla. Los elementos favorecedores para este escenario son: el tiempo del que disponemos, el fácil acceso y la comodidad para acceder, ya que no tienes que desplazarte para comprar nada, lo puedes hacer desde el sofá de tu casa e incluso acceder a ello sin que los familiares se den cuenta. Es esta misma tecnología que nos mantiene conectados con nuestros familiares y amigos la que puede volverse en contra de aquellas personas con problemas de juego.

El juego patológico se define por una conducta persistente y recurrente de jugar que, como define el DSM 5, provoca un deterioro o malestar clínicamente significativo. La persona se ve envuelta en la necesidad de apostar cada vez más cantidad, sintiéndose nervioso cuando la conducta es impedida. Además, existe una pérdida de control acompañada de pensamientos recurrentes con respecto al juego. Todo ello conlleva pérdidas económicas que suelen ser el detonante por el cual la familia se da cuenta de que existe un problema de juego patológico.

Dentro de estos pensamientos sobre el juego se incluyen aquellos que promueven el falso control. Forma parte del trastorno pensar que no necesitamos ayuda para solucionarlo y que solos podremos salir de tal situación, fomentando que se quiera recuperar las pérdidas a través de nuevas apuestas, pensando que en la próxima jugada se tendrá más suerte.

Como decíamos, entre las circunstancias que están favoreciendo esta situación de riesgo se encuentra el fácil acceso a través de dispositivos electrónicos, siempre a mano. En la sociedad actual, estamos sobreexpuestos a información sobre el juego online a través de anuncios publicitarios, que, por suerte, durante este periodo han visto restringido su horario. No obstante, para acceder a un casino solo necesitamos un móvil y empezar a jugar; ya no es necesario desplazarse a un casino “físico”.  Esto mismo es lo que hace que esta situación que estamos viviendo se convierta en algo peligroso para todas aquellas personas que tienen problemas con el juego o están en tratamiento. Hoy en día cualquiera puede acceder a determinadas aplicaciones de apuestas online a través del teléfono móvil, la Tablet o el ordenador, a lo que se suma que durante esta época estamos pasando más tiempo utilizando estos dispositivos.

Otro de los elementos que está influyendo es el aburrimiento. El estar continuamente en casa y habiendo perdido los horarios que antes teníamos, ha hecho que no tengamos unas rutinas que nos mantengan ocupados. El no tener unas rutinas bien establecidas, aunque flexibles, da lugar a que las personas no sepan en que invertir su tiempo, de ahí la importancia de establecer estas mismas.

Este tiempo de confinamiento ha dado lugar a que nuestro organismo reaccione ante esta situación de incertidumbre con estados de estrés, ansiedad y depresión, lo que influye notablemente en el jugador. Este confinamiento ha ido acompañado en algunas ocasiones de pérdidas personales, económicas o laborales que han incrementado estos estados de ansiedad y depresión, recurriéndose al juego online como una manera de calmar ciertas emociones o como forma de evadirse de los problemas que nos acucian.

Otro factor de riesgo es la soledad, tanto la soledad física como el propio sentimiento de soledad, que nos invade a pesar de estar rodeados de ciertas personas.  

Es esencial trabajar el control de impulsos, sobre todo si se está al comienzo del tratamiento o no se ha llegado a iniciar, buscando alternativas de actividades que aporten reforzadores en el día a día diferentes a lo que aporta el juego; fomentar la expresión emocional y favorecer la comunicación, en particular entre los miembros de la familia, que se encuentran confinados. De tal manera que la persona no se encuentre sola y tenga un apoyo para sobrellevar esta difícil situación.

 

 

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